Tiene delante un punzón con punta de latón inoxidable. El propio riesgo inherente de este material es que el niño se pinche. Por ello siempre debe usarse en presencia de un adulto.
La punta de este punzón está fabricada en latón inoxidable lo que elimina cualquier posibilidad de existencia de oxido en la herida del niño en caso de pincharse.
Este material ha sido diseñado para uso de niños mayores de 36 meses (3 años) por lo que se desaconseja el uso con menores para evitar posibles riesgos.